jueves, 19 de abril de 2018

Bicentenario en Tréveris

Leo que la ciudad alemana de Tréveris se apresta a la celebración del bicentenario de su hijo más ilustre, Karl Marx, con la emisión de un billete de curso no legal de cero euros.

Sin duda inmortalizar a Marx en papel moneda o emisión filatélica no es novedad, alguno de los pretéritos estados socialistas así lo tenían hecho. Pero la ironía reside en que una divisa capitalista así lo hiciera, de no ser por tratarse de un papel no respaldado por banco alguno, un mero souvenir turístico de su ciudad natal.

En los 200 años transcurridos del natalicio de Marx la transición del capitalismo al socialismo ha sido revertida y esto posibilita la mercantilización de su nombre e imagen, incluso que sus compatriotas se olviden o perdonen la partición de Alemania, más o menos 45 años, entre un estado socialista y otro capitalista.

Hoy Marx, más que tener seguidores o detractores, es una figura de culto para estudiosos, eruditos y críticos. Más allá de lo anecdótico del bicentenario que redundará en la economía de Tréveris, como reclamo cultural y turístico, ha de esperarse una producción bibliográfica y de celebración de actos de reseña y recuerdo.

Probablemente pocos sean actos de estado. Y aún menos en Alemania. Pasaron los grandes fastos y la parafernalia gimnástica de los tiempos idos en los que la efigie de Marx se integraba en el panteón de los santos laicos.

sábado, 14 de abril de 2018

Ética en la Política

En estos días las aguas de las mareas se han visto agitadas por algo que, más allá de la casuística, plantea como cuestión de fondo la relación entre ética y política o más bien, a mi entender, la ética en la política.

El asunto resulta espinoso cuando se traslada a la pragmática de la aplicación concreta.

Así, en un mismo grupo político, se le plantea la decisión de abandonar la institución a dos diputados por conducta que pudiera resultar objeto de reprobación, sin entrar en el detalle de los hechos en cada caso.

La primera cuestión a aclarar es que la dimisión solo la puede resolver, en conciencia, el diputado o diputada, nadie más. No se le puede forzar legalmente a ello aunque se le requiera y esto constituye la dimensión ética incorporada al comportamiento consiguiente y consecuente.

La segunda observación resulta del hecho de que cuando uno pone el listón muy alto en la crítica al adversario no puede sustraerse del cumplimiento del stándar para sí mismo.

La tercera apreciación difícilmente acepta la comparativa en la crítica hacia el comportamiento del contrario con la de uno propio como vía de escape o justificación para eludir la propia responsabilidad.

Me refiero a establecer grados en la comparación de la conducta y en vez de asumir lo propio hacer la crítica del otro.

Y finalmente, tampoco es asumible la defensa de alguien en base a considerandos o elementos no formulados en los hechos, amparándose en argumentos ad hominem.

El caso es que en Marea se han planteado dos situaciones resueltas de manera diversa por el momento.

A mi parecer alguien pagó con su dimisión el precio de un dos por uno.

lunes, 19 de marzo de 2018

Mareas, abuso de la metáfora

A alguien se le ocurrió que era bueno intentar usufructuar el capital de movilización de las mareas blancas, verdes y de variopintos colores, que nacieran al margen de tinglados partidarios, para ponerlas a producir rédito electoral.

El primer usufructo indebido fue el de la marca y a partir de ahí la entelequia seudojurídica de esa alquimia llamada Partido Instrumental, inexistente en la tipología de nuestro derecho electoral. A no ser que practicando una extensión abusiva y carente de rigor sea tomada tan fantasmal figura como un ectoplasma, emanación del hecho de que al cabo todos los partidos son de naturaleza instrumental.

¿ Instrumentos para qué?. Para acceder a las mieles del poder, aunque estas en ocasiones se tornen agridulces. No queriendo contribuir a la mentada exhuberancia de la antedicha metáfora me quedaré escuetamente, sin barroquismos, con dos ideas: las mareas están gobernadas por las lunas, son lunáticas, y en consecuencia conocen flujos y reflujos.

En la concreción electoral de las pasadas elecciones autonómicas, En Marea jugaba su baza electoral con una apoyatura o trípode argumental de tres premisas, dos menores y una mayor.

La primera menor, la jibarización del BNG, que lo habría de situar hipotéticamente fuera del Parlamento o cuando menos sin grupo parlamentario, en una horquilla de 0-2. Primera premisa, incumplida en el recuento electoral.

Segunda premisa menor, holgado sorpasso al PSOE en votos y escaños, se quedó en un ridículo y pírrico sorpassiño. Segunda premisa, igualmente incumplida.

Ahora veamos la premisa mayor, que a esta altura deja de ser en puridad una premisa para ser una conclusión deducida de las dos anteriores: la pérdida de la mayoría absoluta de Feijóo. Absolutamente fallida esta previsión.

¿Y en qué modo la conclusión torna a premisa?. Bajo la forma de condicional para la ulterior política en la que ahora nos encontramos. En Marea necesitaba y necesita PODER para domesticar a las mareas locales que si lo tienen (A Coruña, Ferrol y Santiago), las que no lo tienen pasan más o menos por el aro.

Pero también en clave interna interpartidaria, oxímoron delator, necesitaba y necesita PODER, que no tiene.

Es por esto que convoca creyentes, gentes de fe, y estos últimos cada día más escasos. Y son por esto mismo los exabruptos nada conciliadores de Beiras, sus anatemas. Por esto mismo Podemos se niega a cuadrarse. Y hace bien.

A la postre, la sustantividad en las elecciones las aportan los partidos de verdad, no los sucedáneos instrumentales.

El único camino expedito es la coalición electoral o listas de partido. Lo demás, mimetización y juegos de manos bajo la mesa.

sábado, 24 de febrero de 2018

Macaronesia

Allá van 16 años cuando desde la Isla de Fuerteventura me encontré navegando en un piélago de mapas y documentos donde se registraba la existencia de un macroarchipiélago: la Macaronesia.

No era de sustancia incierta y fabulosa como San Borondón. Eran geografía e historia tangibles. Era también un concepto operativo, susceptible de inclusión en lo que tan al uso se denomina geopolítica restringida.

Macaronesia es un polígono comprendido por cuatro subconjuntos, todos ellos archipiélagos, entre las aguas mesoatlánticas y la fachada continental occidental africana. 

Açores, Madeira, Islas Canarias y Cabo Verde, enunciadas correlativamente en una cartografía atlántica Oeste-Este. En este eje se define uno de los espacios linguísticos  de la lusofonía, con la excepcionalidad de Canarias, que merece atención diferenciada.

La lengua canaria tiene varios estratos que la dotan de singularidad o personalidad. De los más intensos, guanchismos, lusismos y americanismos. La isla de La Palma probablemente nos muestre el caso más prolijo de la presencia de las dos últimos estratos en el campo léxico de la lengua canaria.

Tolete, mágoa, entre muchos otros vocablos, integran el acervo del gallegoportugués depositado en el habla canaria. En los últimos lustros y aún décadas la inmigración gallega en las islas vigorizó y dinamizó esta influencia.

Mágoa, sección movible del programa de radio semanal Trisquel, recogió testimonio de estas influencias y expresiones idiomáticas, devolviendo lo escuchado, estudiado y aprendido a la comunidad.

No hay que estar tolete para sentir mágoa por la pérdida o ignorancia de esta aculturación por causa de la standarización de los usos y prácticas sociales, la primera y más impotante, la de la comunicación verbal.

sábado, 17 de febrero de 2018

Vigo: Munipas 1979-2019

Estamos en el décimo mandato municipal desde las primeras elecciones locales democráticas celebradas en la primavera del año1979. Finalizado este mandato, en Mayo de 2019, se cumplirán 40 años de ayuntamientos democráticos.

Una cifra redonda.

Antes, en el inmediato posfranquismo, se habían celebrado dos elecciones legislativas y dos consultas referendarias. Estas últimas, la de la Ley de Reforma Política en diciembre de 1976 y la de la Constitución en diciembre de 1978. Ambas aprobadas. Por tanto, las primeras municipales se celebraron vigente ya la Constitución.

En Vigo, la lista ganadora fue la de la UCD, encabezada por Víctor Moro, aunque sin mayoría. Le siguió la del PSOE, encabezada por Manuel Soto. En el resto de la izquierda, en orden descendente, Unidade Galega, PCG, con tres concejales y cerrando BNPG, con uno, que correspondió a Teruca Conde Pumpido, quien en el transcurso de este primer mandato sería sustituida por Xavier Alonso.

Quedó fuera una lista de izquierda independentista, cuyo cerebro y corazón se hallaba en el Instituto Santa Irene y en las luchas del metal de la ciudad, motor por aquelllos tiempos. Galicia Ceibe, integrada por gente de tanto peso social e intelectual como Leonides de Carlos, Rufo Pérez, Méndez Ferrín, Ricardo Castro Perereira o Pousada Covelo.

La suma de la izquierda otorgaría la alcaldía a Soto en un gobierno de coalición, arrebatándosela a la lista más votada de Victor Moro. Los sucesivos doce años de gobiernos de Soto lo serían sin mayorías absolutas. La primera de estas se alcanzaría en el año1995 por Manuel Pérez del PP, tras el paso por la alcaldía de Carlos Príncipe, etapa con momentos convulsos, sobre todo por la empacadora en Teis. La segunda, en las pasadas de 2015. Hiperabsoluta de Abel Caballero, de 17 ediles sobre 27.

En el año1999, Vigo tendría el único alcalde nacionalista hasta el momento, Lois Pérez Castrillo, del BNG, en un gobierno de difícil cohabitación con Carlos Príncipe.

Diversos han sido los estilos de gobierno y mando en la ciudad en estos últimos lustros. La misma ciudad ha cambiado de piel y hasta entraña de modo reseñable. Quede para otra ocasión comentarlo. Será buena oportunidad el año que resta para completar los cuarenta.

La silueta de la torrre del consistorio, emplazado en el antiguo Campo de Granada de mis juegos infantiles, representa icónicamente estas cuatro décadas por cumplir.

martes, 30 de enero de 2018

Bacariza. Requiem.

Era verano del 74. Desde París, Carrillo intentaba imponer la Junta Democrática, en línea con la sedicente y vergonzante política de la Reconciliación Nacional. De aquellos polvos estos lodos.

El movimiento estudiantil en Enseñanza Media estaba muy agitado desde el curso anterior. El movimiento obrero vivía el reflujo de las huelgas del 72.

Uno de los líderes de aquellas huelgas en Citroen fue Juan Baqueriza. Su apellido aparecía junto a otros nombres, Eulogio, conocido como, Baba, Isidro Montes, Juan Benavides, salvo error, pues cito de memoria, en aquellas siembras panfletarias de la clandestinidad.

Baqueriza fue detonante en los paros de Marzo en Citroen, que contribuirán al desarrollo huelguístico, cuyo momento cenital se conocerá en Septiembre.

Baqueriza quedará aureolado por aquellos hechos con un carisma que le acompañará siempre. Será un luchador represaliado que, desde la estructura del sindicato vertical, aplicará las consignas del PCE y de las CC.OO. Pero también será un luchador en todos los frentes de la movilización obrera clandestina. Sean paros, manifestaciones, reuniones o citas. Siempre con gran valor y resolución.

En aquel verano del 74 fui invitado por José Luis Ezama a una asamblea a la que asistía Baqueriza, entre otros militantes obreros y estudiantiles. Allí confrontamos análisis y opiniones acerca de los respectivos movimientos y los escenarios de ruptura política que se avecinaban para la desaparición de un Franco tromboflebítico, que no necesariamente el franquismo. Eso había que pelearlo.

No fue posible congraciar nuestras posturas estudiantiles con las pretensiones carrillistas de un reformismo de ruptura pactada. En aquella ocasión Baqueriza tuvo comprensión para nuestros planteamientos, con algún gesto de desmarque de su Partido. No lo olvidé jamás y se lo agradecí siempre.

Diez años más tarde, en 1984, lo recordamos juntos al coincidir militando en Vigo en el PC, que por aquella lideraba Ignacio Gallego. Baqueriza había roto hacía tiempo con el eurocomunismo y nos reencontrábamos.

En sus últimos años, sin saber precisar desde cuando, volvió a Cuntis y terminó políticamente sus días en la socialdemocracia con cargo institucional. A mi parecer, esto no empaña jornadas gloriosas de entrega y  sacrificio a la causa del combate por la dignidad del trabajador. Por lo que tuvo que pagar alto precio. No seré yo quien arroje tierra sobre su memoria.

Emocionado recuerdo y respeto a su figura histórica en el momento de la despedida y testimonio de condolencia a sus familiares y allegados.

jueves, 25 de enero de 2018

Toural78

Fue en el Toural,Teis, cine Roxi, año1978. Cierre de campaña del Referéndum de la Constitución, se pedía la abstención consciente y activa.

Invierno, Teis se volcó en el acto y de muchos rincones de Vigo allí llegamos.

En el cartel, entre los oradores, Méndez Ferrín, Pousada Covelo, Alonso Fontán y un representante de HB.

La sala del Roxy atestada y gente en la calle, gran tensión emocional, no cesaban los gritos de Amnistía Total, entre la asistencia se encontraban familiares y amigos de presos, no pocos de la barriada obrera donde se estaba celebrando aquella expresión popular.

El argumentario de los intervinientes se sintetizaba en tres negaciones.

La primera, un no a la Monarquía, considerada sucesora del franquismo. La segunda, un no a la imposición de la indisoluble unidad de la Nación española. La tercera, un no a la economía de mercado, capitalista, a perpetuidad.

Se advertía que en caso contrario, de aprobarse aquella Constitución, quedarían blindados, ,aún más, bunkerizados, los anteriores principios enunciados, resultando la REFORMA COSTITUCIONAL prácticamente  inviable por los procedimientos y quórum exigibles. Quórum, por cierto, no requerido para su aprobación referendaria.

Finalmente, pendía la advertencia de que en un hipotético mañana esa Constitución devendría un instrumento oneroso para cualquier anhelo de autodeterminación de los pueblos o simplemente republicana.

Ese aguardado mañana es HOY y tiene por nombre Catalunya.

Y la profecía de las voces del Roxy se cumplió.