martes, 22 de agosto de 2017

El asesinato de Trotsky

Estamos en el mes de Agosto y un día 21 de tal mes fallecía en México el revolucionario Lev Bronstein, más conocido como León Trotsky. Fue asesinado con piolet por Ramón Mercader, agente estalinista catalán, bajo identidad falsa.

Aquel hecho tuvo gran repercusión social e incluso trascendencia histórica. Por de pronto decapitaba la Cuarta Internacional, creada en París  apenas dos años antes, en Septiembre de 1.938. Trotsky, su máximo inspirador e impulsor, no había podido asistir, aunque fue el autor de su Programa fundacional, conocido como Programa de Transición.

Dada la relevancia de la figura histórica de Trotsky su muerte puede considerarse un magnicidio. Ramón Mercader tras pasar 20 años en presidio saldrá rumbo a la URSS para acabar sus días en el paraíso cubano.

Transcurridos 77 años de aquellos luctuosos sucesos la URSS implosionó en 1.991 y el culto actual a Stalin lo profesan fundamentalmente sectores ultranacionalistas rusos y eslavos que lo ven como un icono nacional-popular.

Incluso devino estandarte de la nueva versión del espacio geopolítico de Eurasia y es más apreciado por la extrema derecha Nacional -Bolchevique, incluso en la Alemania actual, donde los revisionistas  históricos recuperan la figura de Otto Strasser, denominada izquierda Nacional del Partido Nazi.

Ya en los años veinte planteaban un lebensraum con la pretensión de la anuencia de Stalin. Al fin, en los treinta el Pacto Molotov -Ribbentrop sería la confirmación efímera y fallida de tal propósito a costa al menos de Polonia.

¿Cuál sería hoy la mirada de Trotsky sobre Stalin a los pies de los escombros de la URSS, sobre los resultados de la edificación del socialismo en un sólo país?.

La Historia ha expedido su certificación. El asesinato de Trotsky en Coyoacán además de cruel resultó completamente inútil. El internacionalismo de Trotsky, sino ya proletario, supo al menos columbrar con mayor acuidad el mundo presente que el delirio megalómano de su encarnizado perseguidor.

viernes, 18 de agosto de 2017

Taberna de Eligio

Travesía de la Aurora, en un trecho tan corto, paralelo a Príncipe, y en sus aledaños, arrancando de la Puerta del Sol, un puñado de tascas, tabernas o establecimientos de más bebida que comida.

Citemos El Bosque, La Viuda, El Cotorro, El Águila,  El Petán, El Basquet o El Acuario. Una toponimia urbana de la vid y el lúpulo pricipalmente. Como Acrópolis jornalística presidencial se alza la figura de El Pueblo Gallego, hoy destronada por un adefesio que alberga el Colegio de Arquitectos.

En los bajos de El Pueblo, en la Travesía antes citada, los dos principales protagonistas de este fragmento de memoria, como personajes vivos y singulares, albergando estampas de tiempos ya idos y nunca preteridos.

Digo los años setenta y la Taberna Eligio y La Viuda, el bullicio de voces y cantos, la miscelánea de procedencias barriales y de oficio, proletarios, estudiantes, escritores, pintores, algún poeta.

Con nombre propio, Lugrís, Cunqueiro, Castroviejo, Granell, Sucasas, Tomé, Monroi, Eiravella, Mantecón, Oroza, citados de forma dispersa e incompleta. En La Viuda, regentando   Doña Amparo y posteriormente Maruja y Fito. En Eligio, él propio, y tras su fallecimiento, su yerno Carlos, marino mercante, acompañado en la cocina durante un tiempo por Jaime.

El pretexto de estas líneas es la desaparición de Carlos, persona entrañable y en ocasiones algo gruñona, a quien rendimos tributo de amistad. Y en homenaje de tantas horas, en ocasiones más de las que el cuerpo podía aguantar, cultivadas por los integrantes de la Cofradía Penitencial del Ribeiro y otros caldos. Allá se nos fue a iluminar la Santa Compaña a la que nos iremos incorporando cada uno a su riguroso turno.

Yo por si acaso me apresuro a tomar un par de cuncas tintas sin importarme casta ni procedencia. Salutem Plurimam, como creo recordar que decía Latino de Hispalis, en Luces de Bohemia, obra de Valle Inclán, cliente ocasional que fuera de Eligio, cuyo loro tertulió con el eximio escritor a la par que extravagante ciudadano, en palabras del Dictador Miguel Primo de Rivera. Pues eso, a beber y apurar.

domingo, 2 de julio de 2017

Génesis

En el principio Salvador Veloso. En efecto, en la génesis de este libro se encuentra la voluntad y la iniciativa de Salvador,  nexo común de la mayoría de los concurrentes y evocados en esta obra, verdadero tejido conjuntivo de su totalidad. Pertenece nuestro citado amigo a la promoción de alumnos que da inicio al período que pretende cubrir esta publicación, aproximadamente tres lustros de la vida del Santa Irene. Sin  precisión quirúrgica ni exactitud matemática, nos situamos en el transcurrir de los años 1960 a 1975, con algunos posibles flecos. En esa década y media la vida académica y su entorno social experimentan un acelerón histórico. Podemos decir que el ambiente o ecosistema de los años sesenta preludia el que habíamos de recibir los alumnos y algunos profesores incorporados en la primera mitad de los setenta, eso sí, radicalizando signos precursores de lo acaecido en la sexagésima del veinte. Salvador Veloso tiene por cualidad el ser una especie de guardián o custodio de las esencias de la memoria de nuestro Instituto, coordinando a un grupo de fieles practicantes de ese culto laico a los valores esculpidos o labrados en la silueta o perfil pétreo del noble establecimiento docente de las Traviesas. Es sabido que nuestro Instituto migró en el curso 1972-73 hasta el 76-77 a la barriada de Coia, no obstante su espíritu encarnado en un profesorado de excelencia y alumnado inquisitivo y movilizado le dió continuidad en su  temporal residencia hasta el retorno. La presente obra, aunque con avances y retrocesos en un tiempo no siempre lineal, concluye el curso 1974-75, por ser 1975 el año del fallecimiento del General Franco, aunque el deceso se produjera el 20 de Noviembre del 75 y por tanto a comienzos del curso 1975-76. La apertura de un nuevo tiempo histórico, aún con sus vacilaciones e incertidumbres, consideramos que justifica la clausura o cierre de la obra en ese año bisagra o Rubicón de 1975, año promisorio por tantos considerandos. Como en tantas otras tareas de coordinación Salvador lo es también de este libro, además de promotor, contando con colaboradores que en otro lugar se citen. Esta publicación pretende rendir tributo a presentes y ausentes, embarcados todos por unos años en ese Río de la vida, o cuando menos afluente, que lleva por nombre familiar Instituto Santa Irene, en el barrio de las Traviesas.

domingo, 28 de mayo de 2017

Día de Portugal en Vigo.

Con motivo del aniversario del fallecimiento de Luís de Camoĕs nuestros vecinos portugueses celebran su fiesta patria. Y esto es así cada 10 de Junio. Este año 2017 el Centro Portugués en Vigo celebrará en Noviembre su noventa aniversario, pues se fundó en 1.927, pasando por distintas etapas en su casi centenaria historia. Todos lo recordamos durante muchos años en la calle del Príncipe y su traslado en los noventa a la calle Romil. En esa década Bernardino Crego pilotará la entidad. En la década de los cincuenta del pasado siglo destaca la figura de su presidente Joaquín Pires Almeida, natural de Monçao. Queda pendiente para mejor ocasión un recorrido, siquiera en sus principales trazos, de tan prolongada travesía. No obstante, señalar el cambio acontecido en los noventa cuando nuestra ciudad, gran emisora de flujos migratorios, pasa a receptora o emisora de nuevos destinos, señaladamente Canarias. Otro cambio acaecido en la relación entre Vigo y Portugal es el establecimiento por las mismas fechas del Instituto Camoĕns, debido a la iniciativa y exitosas gestiones de Carlos González Príncipe. En relación con el Centro Portugués la visita del Presidente Mario Soares en sus nuevas instalaciones de Romil será un momento estelar de su historia. El próximo día 2 de Junio, Viernes, será la inauguración de una Exposición fotográfica, pictórica y de libros, que concluirá una semana después, con el pase de material audiovisual sobre la emigración a Canarias y a Lisboa y una mesa-coloquio sobre migraciones. Todo esto a partir de las 19.30 horas y con un horario de visitas de 11 a 13 y de 18 a 20. El lugar, Centro Loyola, del Colegio Santiago Apóstol en Sanjurjo Badía, gracias al buen hacer del padre jesuita Benito Santos, también ducho en el trabajo comunitario. Allí nos vemos.

martes, 23 de mayo de 2017

Alcalde Susanista.

Se puede decir que tenemos en Vigo un ferviente alcalde susanista, derrotado en las urnas de su Agrupación de Partido. Esto, para quien presume de invicto y que invocó su apoyo a la candidata derrotada en su presunta cualidad de ganadora nata no deja de ser algo más que un error de apreciación o presunción. Y así  porque una cosa es ganar elecciones a golpe de presupuesto y propaganda y otra mucho más elocuente es que no te quieran en casa, en tu partido. Máxime cuando el partido ha sido feudalizado, clientelizado, capado, purgado, estalinizado, y esto último más allá de la licencia retórica que concede la metáfora. Vigo está gobernado en su núcleo duro por una camarilla tránsfuga del PCE carrillista, ex burocracia sindical, con pobres aliños de sal y pimienta, izquierdilla garbancera y poco más. Esto contribuye a explicar la escuálida oposición que le hace la Marea, pues son cachorros de la misma camada. Al frente de la amalgama dirigente, un capitán de los teatrillos ambulantes   de la cachiporra,  ejerciente de cesarismo de opereta bufa. Pero claro, la alquimia de la propaganda untuosa torna la ganga en noble metal de mucho quilate. Poderoso Caballero es Don Dinero. El caso es que el PSOE vigués se insubordinó con urna y voto secreto y esto sí que es una Moción de Censura. A la postre y si le dejan no les cuento como va a dejar la ciudad el Alcalde pero si como va a dejar el PSOE cuando se retire de escena. Hecho unos zorros. El caudillismo de oropel, el show business de la política a cargo del Presupuesto dejará en su momento una gran resaca, en su doble acepción marítima y etílica. En la resaca marítima aparecerán los cadáveres de este tiempo, pues la mar es mala sepultura. Y disipados los vahos de la borrachera se verá que todo fue un sueño. Vigo, un barco a la deriva o tal vez un barco varado en una rotonda. Muerto y momificado, museificado. Ah!, y lo importante no es que haya ganado Pedro Sánchez. Antes de que haya cantado el gallo habrá renegado tres veces de su izquierdismo cosmético de quita y pon, como Pedro se llama.

martes, 9 de mayo de 2017

Mar picada.

En verdad, no me anima mucho el comentar las andanzas y desventuras de cualesquiera grupo político y menos aún de esos de marca franquiciada o sucursal o agencia. Pero es el caso que contraviniendo esa prevención me pongo a la tarea. En los últimos tiempos un Team de los denominados frankenstein, o en expresión genuinamente gallega farrapeira, dígase En Marea o cosa así, no para de dar bandazos de babor a estribor y de proa a popa, como dice la cantiga popular. Éstos  de la Santa Cofradía Marinera del Desamparo se las prometían muy felices con el cuento de la lechera del sorpasso, del asesinato del BNG y desahucio del PP. Pero no fue y Feijóo permaneció inquilino de Monte Pío. La mar se tornó picada y el aparejo y la pesca a subasta. Para finalizar, los ex de casi todo pusieron en almoneda el escaso patrimonio restante y otros pretendieron suceder ab intestato. En trance de oposición no suma lo heterogéneo y la concupiscencia del poder de nada vale cuando no se alcanza. En Marea implosiona, reproduciendo las guerrillas intestinas inveteradas de tantas travesías sabidas o aprendidas en otras singladuras. Desde luego, no cualquier tiempo pasado fue mejor ni el presente cura del pasado.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Blanca Elcid.

El curso 1.965-1.966 llegan coetaneamente al Santa Irene los magníficos profesores catedráticos Blanca Elcid, de Inglés, Leonides de Carlos, de Filosofía y Xosé Luis Méndez Ferrín, de Lengua y Literatura Española.

Su presencia reforzará el prestigio de un elenco de profesores notables. Blanca y Leonides son oriundos de tierras navarras, en el caso de Blanca, de Pamplona, aunque también estudiada en Zaragoza y Madrid.

Esta jovencísima y grácil catedrática de tan sólo veinticuatro años llega a un Vigo un tanto inhóspito en su recuerdo al igual que a su parecer el ambiente del Instituto en aquelllos años era gélido, con escasa relación entre los profesores. No obstante, reconoce que poco a poco esto iría cambiando.

Blanca destaca por una fortísima vocación docente, expresión de su enamoramiento por la lengua, cultura, sociedad e instituciones inglesas, que conoce por haber residido temporadas en Inglaterra.

Será promotora y pionera de intercambios y cursos. Algunos de los destinos, no necesariamente por cuenta del Santa Irene, a citar, entre otros, Dublín, Edimburgo, Westgate, South-on-Sea, Margate.

Comentamos con Blanca y tres antiguos alumnos suyos de mediados de los sesenta y comienzos de los setenta, Salvador Beloso,  Carlos Meixide y Javier Caramés, aspectos reseñables de sus aulas.

La propia Blanca recuerda que cariñosamente la apodaban Melody y al hilo de esto Meixide y Caramés rememoran  risueñamente con Blanca, como parte de la enseñanza, el canto de piezas de la comedia musical My Fair Lady, inspirada en la obra Pygmalion de G.B. Shaw.

También la pasión de Blanca la llevó a dictar conferencias en el Paraninfo del Santa Irene, ya de retorno a las Travesas, sobre autores de la lengua inglesa, como Jane Austen, entre otros, por quien la directa profesora siente predilección.

Así, Comedia Musical, Narrativa y Disertaciones, o viajes e intercambios, serán el complemento de la siempre árida gramática.

Salvador, Carlos o Javier, testimonian una robusta presencia de Blanca el Cid en la estela de la memoria y una magnífica relación a su presencia en el reencuentro.

Blanca, amor e inteligencia, arado y siembra en los corazones de sus alumnos con la semilla de la lengua, cultura y sociedad inglesas en su vasto territorio, también emocional a la par que académico.